sábado, 12 de noviembre de 2011

De esos días

Hoy es uno de esos días, en los que la historia no tiene trabajo. una de esas noches en las que el tiempo se desvanece con el viento, y entre cenizas de ayeres emerge la esencia de un ser mitológico, algo fuera de lo que la razón humana pudiera entender. Abrazado de su sombra me encuentro hoy, tratando de acariciar la silueta del misterio en que vivo, antes de ser un sueño, una ilusión, de ser un ente olvidado en el tiempo.


Buscando la salida al laberinto, para alcanzar su aliento, navegar en el, alzar la mano y tocar a Dios. Llegar a ser tan solo un ser humano, que ha encontrado su vida, y ahora camina de la mano de ella, creando un mundo nuevo, luchando por un amor, el amor, lo puro lo que tal vez nadie conozca aun.